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Las fiestas tradicionales de cada país son similares en muchos aspectos, pero en el caso de la celebración de semana santa a la irlandesa es muy distinto a lo que te esperas de ella. En este caso, la mayoría de los hispanohablantes esperan como mínimo un nazareno, el típico olor a incienso, las palmas y demás atributos propios de una semana santa tradicional de su país de origen, sin embargo esto en Irlanda no va a suceder.
Si la semana santa ha llegado a Irlanda notarás que nadie se detiene durante toda la semana. Asimismo como lo acabas de leer, todos trabajan durante toda la semana. Sin jueves y viernes libres como suele suceder en las costumbres de los países de habla hispana.
Además de que todos tienen que seguir su horario convencional de trabajo, no sueñes con que el viernes llegue pronto. De igual manera no podrás dirigirte a un bar o pub a tomarte algunas pintas con tus amigos. Este día permanecen cerrados todos los locales de expendio de alcohol, hasta la mínima tienda de la esquina.
Sin embargo, puedes ser más precavido y planificar una reunión. En ese caso, el día anterior comprar algo de comida y bebidas para pasar un tiempo agradable juntos.
En este caso, la semana santa a la irlandesa no te dejará probar ni un solo dulce de esos que estás acostumbrado a hacer en tu país de origen. Puedes decirle adiós a menos que lo puedas preparar tú mismo.
En Irlanda, la semana santa reemplaza todos esos deliciosos dulces por el huevo de pascua. La historia del huevo de pascua tiene muchas versiones. Sin embargo, la que está basada en el cristianismo se remonta al siglo IX. En aquel tiempo ninguna persona durante la cuaresma tenía permitido comer huevos.
Debido a tal situación, las personas debían hacer algo al respecto para que los huevos no se dañaran. Por lo cual los cocían y los pintaban para que pudieran diferenciarlos de los que estaban frescos. Una vez terminado el periodo de la cuaresma, el domingo de resurrección exactamente, las personas regalaban estos huevos a sus más allegados.
La semana santa a la irlandesa tiene un domingo de resurrección distinto al que conocías en tu país de origen. En este caso las familias irlandesas se reúnen para ir a la iglesia a celebrar dicho día. Luego de ello toman una comida típica irlandesa para seguir compartiendo con sus seres queridos. Además, y por último, hacen la entrega de los huevo de pascua a todos, especialmente a los más pequeños para terminar con la celebración.
Es muy probable que sigas prefiriendo los dulces caseros que hacían tu abuela y tu mamá, pero estando en Irlanda debes trabajar un poco para que puedas unirte a su cultura y también disfrutarla con los nativos del país. Y aunque en la semana santa se labore todos los días, podrás disfrutar de un puente largo o fin de semana largo, ya que el lunes después del domingo de resurrección es un día libre para todos los trabajadores.
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